El sistema ferroviario marroquí es aceptable, contando con la posibilidad de viajar en primera clase con precios entre los más baratos del mundo. Debe pagarse un suplemento al viajar en trenes con aire acondicionado. Disponen de coches-cama y restaurante. La red de ferrocarriles va desde Oujda, situada en el nordeste a Casablanca en la costa oriental, Tánger en la costa norte y Marrakech en el interior.
Las rutas principales de ferrocarril son las siguientes: Marrakech-Casablanca-Rabat-Meknes- Fès-Oujda; (b) Marrakech-Casablanca-Rabat; (c) Marrakech-Casablanca-Meknes-Fès y Casablanca-Rabat-Tangier. La ruta más útil es de Fès a Rabat y Casablanca, que cuenta con cinco trenes diariamente y dos trenes de noche. Hay además dos trenes cada día y un tren de noche (sin coche-cama) de Casablanca a Marrakech.
Los niños menores de 4 años pueden viajar gratis y los niños de 4-10 años solo pagan medio billete. Además, existen descuentos del 30% para grupos de más de diez personas. Para la Primera y Segunda clase se pueden hacer reservas de antemano.








